domingo, 28 de marzo de 2010

La Naturaleza y nosotros*

El día viernes 12 de marzo de 2010, por la tarde, ocurrió un pequeño incidente mientras caminaba por el parque de mi casa: un ave, el Tirano tropical, intentaba atrapar algo. Yo veía de lejos, mientras me dirigía a mí casa, al ave tratar de atrapar algo por la forma como aleteaba. Mientras me acercaba, empecé a ver con claridad qué era con lo que luchaba: era una polilla de las plantas.

Nadie le daba importancia a esa ave, a pesar de que es un animal muy vistoso, y se hacía más llamativo al hacer su ritual de caza. No podía creer que las personas no le dieran importancia a esa pequeña ave, haciendo lo posible por obtener alimento. Para mí era un deleite verla haciendo una serie de piruetas por evitar que se escapara de su pico el alimento, pero para las personas que esperaba a sus vehículos para dirigirse a sus casas después de una jornada de trabajo no era interesante.

Sentía que toda esa escena estaba confabulada porque para ir hacia mi casa, por ese espacio ocurría todo lo que les estoy contando; después de una ardua lucha con la polilla, el Tirano tropical dejó de luchar con su presa y la soltó. Por supuesto que la polilla estaba herida y cansada, así que la cogí de las alas y la dejé en el parque para que pudiera protegerse de sus depredadores además de que pudiera tomar energías. Después de esto, no sé que le habrá ocurrido al insecto: si se lo habrán comido, si habrá muerto por las heridas o si algún niño lo habrá cazado.

Después de ver todo ello, me pregunto si la mayoría de las veces las personas no perciben la importancia que tienen los animales (las aves, las polillas, etc.) en las áreas naturales. Si bien es cierto que los parques son hermosos, eso se debe a una serie de factores que involucran ese ecosistema: los animales, las plantas por mencionar a algunos. Los parques son un diseño del hombre gracias a que Dios creó la naturaleza, entonces nosotros lo adaptamos a la forma de parque o de jardín. Sin embargo los seres que antes he señalado ayudan a que ese medio se siga manteniendo en el tiempo.

Para concluir, nosotros debemos de ser conscientes de que los animales y las plantas viven en una especie de simbiosis que los humanos disfrutamos, que los humanos usamos para poder deleitarnos. Muchas áreas naturales sirven como herramienta de trabajo, otros lo usan para relajarse, otros lo usan para investigar; como vemos, es muy importante para todas las personas esos hábitats y por eso debemos cuidarlo.



*Escrito por nuestro brigadista Juan Pablo Matos.